martes, mayo 30, 2006

El Orbitrek, yo y yo mismo

Primero, me he cansado de una letra tan enorme, así que la cambio. Ja.

Más. Mi madre llamó a la teletienda hace unas semanas, por ese afán antiadiposo que le ha dado últimamente, toda ella parches, cremas y aparatos de teletienda, y hoy ha llegado, y ha tenido que montarla el tonto, que soy yo. Así que me he armado con la llave de tuercas, la llave Allen y pivotes de pedales y me he puesto al tema, tal como hizo en su día Lucy, de Seven Heaven, con el coche de su hermano Matt. Claro que a ella, pese que era una mecánica del quince, la ayudó el ligue de su hermana. Pues yo igual, sólo que sin pañuelo en la cabeza, sin mono, y en vez del ligue de mi hermana (que tiene ocho años la criatura, dejémosla ser niña un poco más) tenía a mi madre tirando cosas y quejándose de la grasa de determinadas piezas.

Y, ¡oh, santo cielo!, tras media hora larga de girar tuercas y encajar pedales, el armatoste estaba listo. Y, ¡oh, santo, santísimo cielo!, lo he probado y es realmente divertido. Me estoy pensando lo de los veinte minutillos al día en el Orbitrek Platinum ese. Al fin y al cabo, lo he montado yo. Así que, ¡zapatillas de deporte (porque los pedales resbalan que te cagas), tele encendida y a hacer glúteos!

lunes, mayo 29, 2006

Midsummer Night: mutante con el poder de la invisibilidad

El viernes llegó Bigfoot, y el consabido efecto que provocan sus visitas sobre mí (y que temo se haga permanente cuando regrese al norte durante dos o tres años): algo así como melancolía.

Bigfoot
es tremendamente absorvente, como una esponja sedienta. Atrae casi toda la atención disponible en el ambiente hacia su persona. No, no nos hagamos ideas equivocadas, no estoy celoso, pero al volverme prácticamente invisible, me repliego en mí mismo y eso es fatal.

El caso es que el viernes aguanté bastante bien, refugiándome en Emy (cuando la susodicha no estaba subida a hombros de Bigfoot, claro) y jugando al billar, que se me da como el culo. Probé la cerveza SIN. No me gustó.

El sábado fue bastante peor. Meg, Emy y yo nos dirigimos a Bilbao con mi madre y mi hermana pequeña. Escasa conversación en el bus, saludo a mis abuelos, recibo mis 150€ de cumpleaños y todos felices y contentos.

Compras. Un par de expansiones de Los Sims, para mí, y nos separamos de mi madre, porque ZZ estaba al llegar y había que ir a buscarle a la estación de buses, a la que volvimos andando, y sin mi madre para guiarnos, estuvimos a punto de perdernos. Ni no fuera por las obras de aquella plaza en la que en su día jugué a Munchkin, aún seguiríamos dando vueltas por Bilbao, pero el caso es que al final llegamos. Mal asunto, Summie empieza a replegarse.

ZZ me regaló un libro de Terry Pratcher, que ya me habría leído si mi estantería no me lo hubiese escondido, y cojimos el tranvía para ir a 7 Calles, porque tenía la firme intención de visitar la tienda gótica. Por supuesto, descubrimos que Bigfoot llegaba a la estación en media hora, y el poco tiempo que estuvimos allí no lo invertimos en buscar cierta tienda para que yo me comprara algo por mi cumpleaños, sino en que Meg paseara por la tienda heavy y por cierta librería especializada de cuyo nombre no quiero acordarme (en serio, no quiero). Si es que tengo que aprender a imponerme, señor. Que íbamos a celebrar mi cumpleaños (bueno, YO iba a celebrar mi cumpleaños, los demás no sé), no a que Meg encontrase el libro de su vida.

Total, como Meg y ZZ tardaban eones en sacar el billete de tranvía, que por cierto ya estaba en la parada, a punto de irse, Emy y yo tuvimos que abandonarles para ir a buscar a Bigfoot. Por supuesto, llegamos tarde, y él se enfadó. Bah. Otro tranvía y de cabeza al Zubiarte.

Cuando conseguimos reunirnos con nuestros camaradas perdidos (es muy difícil encontrar nada en ese sitio si no lo conoces bien), sucedió. Summie desapareció de la faz del planeta, se lo tragó la tierra, tal como a Juggernaut en X-Men: La decisión final, que por cierto, es bastante decepcionante, pero no está mal del todo.

La hora de comer fue un descanso para mí, ya que Bigfoot se negó a comer en el McDonalds y se fue a comerse un plato combinado, porque él come sano. Como un cosaco, pero, eso sí, un cosaco sano. Así que desactivé el sistema de camuflaje y me tome una Xtra Long (minúscula, por cierto), conversando alegremente con esta gente.

Después fuimos a montar guardia a las taquillas hasta que las abrieran, para cojer buenas entradas para la primera sesión, mientras le hacía de almohada a Bigfoot y Meg leía pasajes del libro que se ha convertido en su biblia. En el último momento se nos unió mi hermana para ver la peli, que sin duda disfruté, gracias a detalles como la negra del pelo a lo afro, el alarmante parecido de Pícara con una monja o la coma fantasma de Juggernaut al dirigirse a Kitty Pryde: "Soy Juggernaut(,) perra".

Por supuesto, me gustó Kitty Pryde. Siempre me gustan más los secundarios de protagonismo 0. Debe ser algún complejo o algo.

El viaje de vuelta en bus fue una auténtica tortura. ¿A mí que narices me importa la manipulación genética de los fetos, que el medio ambiente vaya a cojer una motosierra y matarnos a todos por destruirlo o la teoría de cuatro chalados acerca del destino? La cual, por cierto, es terriblemente deprimente.

De vuelta a Summernight City, estaba tan harto de estar a solas conmigo mismo que sólo deseaba que vinieran a buscar a ZZ para poderme marchar a casa, lo que ocurrió a las 9 y cuarto y fue una bendición del cielo. Dios, tío, ahora sé que existes.

Por suerte, el domingo fue mejor, porque conocí a Galleguito, el gatito de Foxxy, con el que me lo pasé tan bien que creo que he ganado varias semanas de vida. A ver si quedo con Foxxy más a menudo.

Conclusión final: No repetiría este fin de semana. Incluso he planteado en broma irme un año al extranjero, aunque no creo que pueda. Estaría más cerca de mis amigos que aquí.

miércoles, mayo 24, 2006

Flemas

Es oficial, estoy enfermo. Bueno, estaba, estoy bien desde ayer, pero me las he arreglado para no ir al instituto hoy, por tanto, no hacer el examen de matemáticas, dejarlo para la semana que viene y tener una mínima posibilidad de aprobar.

El lunes me tuve que salir de un examen, a segunda hora, porque estaba mareado, tenía fiebre y se me iba un poco la olla. Emy me acompañó a jefatura (a todo esto, todavía tengo que ahorcarla), llamé a casa y acto seguido fui para allá. Un horror: tos, flemas, fiebre, malestar, y esas cosas. Mucha gente está igual estos días en Summernight City. El caso es que me propuse no ir a clase el miércoles (hoy), así que en cuanto me empecé a sentir mejor, empecé a tirar las pastillas por el water, quizá esperando una recaída.

Y, por supuesto, a falsear el termómetro, pero como lo de la lámpara ya está muy visto, lo que hago es ponerle el termómetro a la gata (bendito sea Dios por hacer a los gatos con una temperatura corporal de 37ºC).

Ojalá pudiera estar enfermo hasta mañana, porque es mi cumpleaños y no me apetece nada pasarme por el instituto. Claro que entonces no me dejarían salir el sábado, y viene Bigfoot de Olé-Olé este fin de semana. Qué terrible dilema.

sábado, mayo 20, 2006

La sagrada comunión

Hoy ha sido la comunión de mi hermana, y un día muy raro. Para empezar, estoy consipado y me duele la garganta. Además estaba mi prima Dorothy Ann, y mis encuentros con ella siempre son raros. Pero mi hermana se lo ha pasado pipa, y eso es lo que importa. Al fin y al cabo, es su día.

He ido a la iglesia, y antes de entrar he pasado con rato con Dorothy Ann; me ha agradado comprobar que tiene buenos gustos musicales, y hemos charlado acompañados por Dream Theater y Avantasia. Después hemos entrado a la misa, y después de ver a mi hermana (que estaba guapísima) hemos salido a tomar el aire, mientras yo sufría por mis ojos llorosos y mis infinitos mocos.

Luego hemos bajado al restaurante, y hemos vagado por ahí hasta la hora de comer, donde me han sorprendido varias cosas de ella:

- Lo desenvuelta y natural que es a todos los niveles, puede hablar con todo el mundo como si les conociera de siempre.

- Lo perceptiva y suspicaz que es, y lo mucho que se fija en las personas. Ha sabido que un camarero estaba mal del estómago sólo con mirarle, y ha descubierto que mi prima Jorobada no dejaba de mirarme (aunque de eso ya me había dado yo cuenta), y así una larga lista. No conozco a nadie tan suspicaz.

- Que está más salida que el pico de una plancha. Sin comentarios.

- Que nuestros cuerpos al tocarse producen electricidad estática, así que deduzco que nuestros tatarabuelos eran hermanos o algo así.

- Mi prima es aún más liberal de lo que pensaba (ejem).

Cuando se ha marchado, no he aguantado mucho rato más y me he venido a Summernight City, bueno, me han traído un primo mío y su novia, y al llegar al portal de mi casa he descubierto que he perdido las llaves, y allí, con mi fiebre, dolor de garganta, mocos, lágrimas, tos y dolor de cabeza incipiente, he tenido una pequeña crisis nerviosa hasta que he llamado a mi padre para que viniera en coche a abrirme. De mis llaves todavía no sé nada. Lo peor es que he perdido la llave de la taquilla, lugar donde reposan elementos indispensables para que yo apruebe Plástica esta evaluación.

Ahora ha venido a dormir aquí un niño, el hijo de unos amigos de mis padres porque se van los cuatro de marcha esta noche, y mi hermana se queda en el pueblo, así que tengo que hacer cena para dos, y acompañarla con un... mmmmh, delicioso espidifen.

Un mal día, en general, pero muy bonito para mi hermana, y me alegro. Sólo se hace la primera comunión una vez, afortunadamente. Ya tendrá tiempo de ateizarse a tope, como yo.

Ahí queda.

viernes, mayo 19, 2006

La crónica de la semana

Acabo de cortarme el pelo, así que tengo la cabeza fría (porque me han lavado la cabeza con agua fría), y por algún motivo eso me impulsa a actualizar. Así que voy a hacer una crónica de la semana.


LUNES antes de almorzar:

Madrugón, ducha, no había agua caliente. Ugh.
Instituto. Doraemon, Emy y Portulana me felicitan por lo guapa que es mi novia. ¿Qué pasa, no puede ser guapa? ¿No puedo salir con una chica guapa? Anda y que os den, majas. Si pasó algo más interesante, no lo recuerdo.
Bronca con mi madre.

MARTES:

De nuevo madrugo, pero por ese día sí había agua caliente.
Voy a clase, nada interesante.En Plástica hago planes con Emy, y al final decido irme por la tarde hasta Grey Country con Emy y Meg.
La hora de la caminata, cantando a voz en grito por la carretera. Cuando llegamos al primer pueblo (íbamos al segundo) nos metemos por una carretera llena de cuestas, y como Emy llevaba Converse, las pasó putas. Meg se ortigó y se estuvo quejando un rato, vimos sitio donde vamos a ire de acampada en Julio, nosotros tres y Bigfoot, y posteriormente volvemos a Summernight City en bus.
Bronca con mi madre.

MIÉRCOLES:

Madrugón, ducha, de camino al instituto me encuentro con la madre de Meg, que me dice que a la susodicha se le ha olvidado algo en casa, así que paso a buscarla. Como a primera teníamos tutoría con Cloudygirl, decidimos llegar tarde y le enseño esa tienda de ropa donde han puesto un par de carteles con gran significado para nosotros. Efectivamente, llegamos tarde.
Emy nos dice que hemos cambiado el lugar de acampada, vamos a ir a un sitio donde hay un pequeño choco con baño y cocina, y se agradece especialmente lo del baño.
Tarde de estudio y roces con mi madre.

JUEVES:

Madrugo-ducha-salgo a la calle-espero a Meg en una esquina, cual funcionaria del placer.
Instituto. Bah. Mi madre me acusa por teléfono de haberle robado.
Sesión de estudio intensiva. Milagrosamente no hay riña madre-hijo.
Hablo por teléfono largo rato con Poppers.

VIERNES:

Lo de siempre, pero madrugo más todavía, para estudiar un rato, aunque no se me ocurre ni mirar las páginas de Hitler y Mussolini, claro.
Durante las clases Meg y yo cantamos una y otra vez una canción de Family Guy, a quinta hacemos el examen, no me sale tan mal, milagrosamente, no caen ni Hitler ni Mussolini, uff.
Me corto el pelo.
Viernes antes de almorzar, Summy fue a jugar, pero no pudo jugar porque tenía que actualizar, y eso pesará sobre vuestras conciencias.

SÁBADO (perspectivas):

La comunión de mi hermana no promete nada nuevo. Cincuenta y seis familiares, con la mayoría de los cuales no me llevo bien, y el versito de mi hermana. A pesar de todo espero que se lo pase bien, porque aunque todo el mundo insiste en decir lo contrario, yo la quiero mucho.
Emy tiene que devolverme algo que le he prestado, según ella. Más le vale que me lo de sano y salvo U_U.


Sí, lo habéis adivinado, ¿eh? Hoy no tengo el día muy elocuenteeeeee...

miércoles, mayo 17, 2006

Cae la noche, amigos

Así es. No, en realidad son las seis y algo de la tarde del 17 de Mayo del 2006, a ocho días de mi cumpleaños y a 0 días de un día problemático para las piernas de una amiga a la que llamaremos Meg.

Me presento. Soy Midsummer Night, o Summernight para abreviar. Sí, he elegido el nombre a propósito sólo para llamar así al blog, ¿qué pasa? Pues eso, ése soy yo y este es... mi blog.

¿Hablar de mí? Pues hablemos de mí (para eso sirven los blogs, ¿no?). Soy un joven en edad casadera, residente de Summernight City, en la provincia de Cutetown, allá por el norte de este país que es España. Hablo más de lo debido y menos de lo que me gustaría, y, sí, porqué no, tengo mis días buenos, en los que camino por la acera henchido de felicidad.

He hecho este blog para hablar de mí, de mi vida, de mis conocidos y de un montón de cosas más que llevan el determinante posesivo "mi" delante. Y como por hoy, salvo una pequeña crisis estomacal, no tengo mucho más que contar (y a nadie le importa lo que yo haya comido, ¿verdad?), me despido.

Saludos a todos y todas, tanto si leéis mi blog como si no.
adopt your own virtual pet!
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