Comunicado desde Salou
Este es mi tercer día aquí, y la situación es insostenible. No he ido al parrque acuático de Port Aventura porque ayer me pasé la tarde vomitando, y aún así he tenido bronca con mi madre para que me dejara quedarme.
Debo decir que el hotel no está mal, la cama es cómoda, tiene aire acondicionado y el buffé de desayuno (y el de cena) me encantan. A mí me pierden los buffés. Aunque quiero irme a casa. En mi casa nunca desayuno, así que no echaré de menos el buffé. Porque a pesar de que la comida está buenísima y la cama es un sueño hecho realidad, la compañía es lo peor.
Nos hemos traído de vavaciones a Plomo (mierda, no lo puedo poner en negrita. Mierda, mierda de ordenador), el hijo de unos amigos de mis padres, y es lo peor del mundo. Tiene diez años, es quejica, mandón, pesado,llora y se pica todo el rato y sólo come pollo. Acusó a mi hermana de haberse metido un llavero en el bolsillo en la tienda de regalos de Port Aventura sólo porque lo miró. De verdad, le partía la cara.
Ayer, en Port Aventura, casi me divertí durante las tres primeras horas. Y digo casi porque tuve a Plomo (negrita) pegado a mí todo el rato, hablando, preguntando, pidiéndome a gritos que le tirara de la Stampida. No me lo quitaba ni con agua caliente. Al principio intenté no hacerle caso, pero fue imposible. Luego, me alejaba disimuladamente. Después le decía que era un pesado y que se callara y me dejara tranquilo y acabé por empujarle y gritarle que no había Dios que le aguantase, que se callara y que se muriera cada vez que se acercaba a mí.
Donde mejor me lo pasé fue en las sillas esas que están colgadas de una columna y dan vueltas, a las que Meg (negrita) bautizó como la Silla Sabater.Y sólo al principio, durante el ataque de risa que me dio al recordarlo. Después, casi me duermo ahí subido.
Cuando se nos acabó el Pase Express (me negué rotundamente a aguantar al chaval durante las colas de las atracciones) nos reunimos con mi madre y mi hermana, comimos la mierda que dan en el parque (yo sólo tome medio trozo de tarta de manzana, que, sorprendentemente, estaba riquísima, como si el cosmos intentara compensarme por estas vacaciones) y dimos vueltas hasta que volvimos al hotel en taxi.
Hoy se han ido al parque acuático, después tenemos dos días en blanco, durante los cuales simplemente nos quedaremos en el hotel, y luego Aqualand (o algo así) el martes. No, espera, no era así. Bueno, no sé. El caso es que aún me quedan cuatro días y medio antes del jueves, bendito día de coger el bus de vuelta.
Y esta MIERDA ni siquiera tiene messenger. Bueno, sí, el 6.2, que no se puede usar ya porque es demasiado antiguo, y no me puedo descargar una versión más reciente. ¿Y por esto me han clavado 9 euros? A ver cómo le explico yo luego a mi madre en qué me los he gastado.
Quiero volver a Summernight City (cursiva), con Meg (negrita), Bigfoot (negrita) e Ylluna (negrita).
Que alguien mate a Plomo (negrita).
Odio Salou. Por lo menos, la zona turística.
Fin de la transmisión.
Debo decir que el hotel no está mal, la cama es cómoda, tiene aire acondicionado y el buffé de desayuno (y el de cena) me encantan. A mí me pierden los buffés. Aunque quiero irme a casa. En mi casa nunca desayuno, así que no echaré de menos el buffé. Porque a pesar de que la comida está buenísima y la cama es un sueño hecho realidad, la compañía es lo peor.
Nos hemos traído de vavaciones a Plomo (mierda, no lo puedo poner en negrita. Mierda, mierda de ordenador), el hijo de unos amigos de mis padres, y es lo peor del mundo. Tiene diez años, es quejica, mandón, pesado,llora y se pica todo el rato y sólo come pollo. Acusó a mi hermana de haberse metido un llavero en el bolsillo en la tienda de regalos de Port Aventura sólo porque lo miró. De verdad, le partía la cara.
Ayer, en Port Aventura, casi me divertí durante las tres primeras horas. Y digo casi porque tuve a Plomo (negrita) pegado a mí todo el rato, hablando, preguntando, pidiéndome a gritos que le tirara de la Stampida. No me lo quitaba ni con agua caliente. Al principio intenté no hacerle caso, pero fue imposible. Luego, me alejaba disimuladamente. Después le decía que era un pesado y que se callara y me dejara tranquilo y acabé por empujarle y gritarle que no había Dios que le aguantase, que se callara y que se muriera cada vez que se acercaba a mí.
Donde mejor me lo pasé fue en las sillas esas que están colgadas de una columna y dan vueltas, a las que Meg (negrita) bautizó como la Silla Sabater.Y sólo al principio, durante el ataque de risa que me dio al recordarlo. Después, casi me duermo ahí subido.
Cuando se nos acabó el Pase Express (me negué rotundamente a aguantar al chaval durante las colas de las atracciones) nos reunimos con mi madre y mi hermana, comimos la mierda que dan en el parque (yo sólo tome medio trozo de tarta de manzana, que, sorprendentemente, estaba riquísima, como si el cosmos intentara compensarme por estas vacaciones) y dimos vueltas hasta que volvimos al hotel en taxi.
Hoy se han ido al parque acuático, después tenemos dos días en blanco, durante los cuales simplemente nos quedaremos en el hotel, y luego Aqualand (o algo así) el martes. No, espera, no era así. Bueno, no sé. El caso es que aún me quedan cuatro días y medio antes del jueves, bendito día de coger el bus de vuelta.
Y esta MIERDA ni siquiera tiene messenger. Bueno, sí, el 6.2, que no se puede usar ya porque es demasiado antiguo, y no me puedo descargar una versión más reciente. ¿Y por esto me han clavado 9 euros? A ver cómo le explico yo luego a mi madre en qué me los he gastado.
Quiero volver a Summernight City (cursiva), con Meg (negrita), Bigfoot (negrita) e Ylluna (negrita).
Que alguien mate a Plomo (negrita).
Odio Salou. Por lo menos, la zona turística.
Fin de la transmisión.



2 Comments:
Venga va, llamare a mi gente y veremos que se puede hacer con Plomo. Te envio unas ondas positivas para ke sobrevivas hasta el Jueves ^_- XD. Animo, esos momentos son los que prueban la resistencia mental de un ser humano.
Ains... esa Silla Sabater, que sólo es aguantable si tienes risa floja...
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